Muchas de las personas que desean experimentar los efectos antidepresivos de los hongos psicodélicos ya consumen diariamente algún tratamiento para la depresión, por lo que es muy importante saber cual es el efecto potencial de combinarlos.

Aunque se ha demostrado que la psilocibina puede ayudar a tratar eficazmente la depresión y otras afecciones graves de salud mental, existen algunos medicamentos antidepresivos que podrían desencadenar interacciones indeseables y hasta peligrosas, principalmente el síndrome serotoninérgico.

La recomendación en este punto es consultar siempre con tu doctor tratante antes de combinar ambas sustancias.

Sin embargo, intentaremos resumir en esta pequeña guía todo lo que sabemos actualmente sobre la interacción de la psilocibina y los antidepresivos más comunes, comenzando por definir algunos conceptos básicos que nos ayudarán a entender el contexto general.

¿Qué es y cómo funciona la psilocibina?

La psilocibina es el principal componente psicoactivo de los hongos psicodélicos , también conocidos como “hongos mágicos», los cuales desde su redescubrimiento científico en 1958 ha sido utilizado ampliamente en investigación clínica, con más de 40.000 pacientes tratados sin efectos adversos considerables.

Una vez consumida, nuestro organismo convierte la psilocibina en psilocina, la cual es capaz de cruzar la barrera hematoencefálica y actuar ejerciendo efectos agonistas parciales sobre los receptores de serotonina 5-hidroxitriptamina (5-HT) 2A en nuestro cerebro, pudiendo entre otras cosas alterar la concienciahabitual de vigilia.

Los efectos comunes del consumo de psilocibina puede incluir visiones inusuales y coloridas con ojos abiertos o cerrados, pensamiento exploratorio interior, cambios cognitivos, afectivos y de percepción, desintegración del «ego», además de una sensación de conexión con uno mismo, el entorno y la naturaleza.

Por lo general ingerir psilocibina contenida en hongos produce una intensa experiencia psicodélica que dura varias horas.

La psilocibina activa los receptores serotoninérgicos en las neuronas, lo que logra modificar significativamente diversos sistemas cerebrales creando una ola de actividad excitatoria que se extiende por los principales centros de percepción de la mente.

Se ha demostrado además que la psilocibina reduce significativamente los síntomas asociados a la depresión mayor resistente al tratamiento y que estos cambios positivos se extienden durante mucho más que los tratamientos con antidepresivos tradicionales.

Sin embargo, la mayoría de los antidepresivos trabaja también trabajan sobre el sistema serotoninérgico, por lo que existe el riesgo de sobreestimular esta actividad cerebral al combinarlos.

¿Qué es la serotonina?

La serotonina es un neurotransmisor que comunica células nerviosas y está directamente relacionada a los estados de ánimo y la felicidad.

Además, la serotonina también tiene efectos fisiológicos en otros procesos cognitivos  como la memoria, la neuroplasticidad, el descanso, la cognición, la alimentación, la regulación de la temperatura y el estrés.

Se ha demostrado que entre el 90-95% de la serotonina que en nuestro organismo se produce en el intestino, razón por la cual la nutrición es tan importante en nuestra salud mental.

¿Qué son las neuronas?

La neurona es la unidad fundamental del sistema nervioso, células altamente especializadas que controlan las funciones voluntarias e involuntarias del organismo, siendo el componente principal del sistema nervioso.

Las neuronas toman los impulsos químicos y eléctricos del cerebro para enviar mensajes por todo el cuerpo en un proceso llamado sinapsis, una proyección similar a un dedo de la neurona.

La serotonina es recibida a partir de la sinapsis y la neurona emisora puede volver a captarla o reabsorberla para que no sobreestimule la célula nerviosa.

¿Qué es el síndrome serotoninérgico?

Según especifica la Clínica Mayo, el síndrome serotoninérgico o síndrome de la serotonina es una reacción farmacológica grave provocada por el consumo de sustancias que generan la acumulación de altos niveles de serotonina en el cuerpo.

La serotonina es una sustancia química que el cuerpo produce de forma natural y es necesaria para que el correcto funcionamiento de las células nerviosas y el cerebro.

Lo que sucede es que demasiada serotonina puede provocar síntomas que pueden ir desde leves (temblores y diarrea) a graves (rigidez muscular, fiebre y convulsiones) o incluso acabar en la muerte si no se trata adecuadamente.

Por lo general, el síndrome de la serotonina puede ocurrir cuando aumentas o combinas dosis de medicamentos cuya función es justamente elevar la concentración de serotonina disponible para tratar por ejemplo migrañas y depresiones

Esto también incluye a sustancias psicodélicas como la psilocibina, el LSD o el DMT; incluso algunos suplementos alimentarios.

En su forma más leve, el síndrome de la serotonina pueden desaparecer después de un par de días suspender los medicamentos que causan los síntomas, pero en casos más graves algunas veces es necesario administrar fármacos que bloqueen la serotonina.

Para evitar el síndrome serotoninérgico, evite combinar sustancias que afecten a la serotonina.

  • Antidepresivos ISRS, IRSN, TCA e IMAO
  • Tramadol
  • Triptófano
  • MDMA
  • Ayahuasca (DMT)

Hay que tener en cuenta que la psilocibina no está en esta lista, ya que la psilocibina es una triptamina clásica, lo que significa que solo estimula parcialmente los receptores de serotonina.

Esto quiere decir que no aumentan la serotonina en la hendidura sináptica y no activan vías secundarias que están asociadas con el síndrome serotoninérgico.

La toxicidad de combinar psilocibina y serotonina es muy rara ha sido observada principalmente en pacientes que toman antidepresivos IMAO (bastante raros) y en pacientes que toman más de un medicamento que afecta la serotonina.

Relación entre los procesos inflamatorios y la depresión

Diversos estudios han demostrado que existe una relación entre la depresión y la inflamación corporal y aunque no está clara su interacción profunda, se cree que los dos tienen ventajas evolutivas.

En una fase aguda, la inflamación ayuda a curarnos de huesos rotos e infecciones, permitiéndonos reparar las células y desarrollando una respuesta inmune a los virus.

La inflamación también desencadena reacciones sobre el cerebro, haciéndonos sentir menos inclinados a salir y socializar, evitando que propaguemos infecciones.

También obliga a las personas heridas a descansar, permitiendo que las extremidades rotas sanen.

De esta manera, la depresión es útil. Pero en la vida moderna, la depresión no nos interesa como especie.

La inflamación no controlada se asocia con condiciones de salud mental como la depresión, la esquizofrenia y la enfermedad de Alzheimer.

También está asociado con condiciones físicas, como aterosclerosis, artritis reumatoide, psoriasis y diabetes tipo II [1].

Los ISRS no solo actúan sobre la serotonina, sino también sobre la inflamación. La psilocibina también tiene efectos antiinflamatorios, lo que puede explicar por qué las microdosis ayudan con la depresión.

Psilocibina y antidepresivos ISRS

Los antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS por sus siglas en inglés) son el tipo de tratamiento más recetado para tratar depresiones moderadas a graves, considerados relativamente seguros y por lo general, con menos efectos secundarios que otros tipos de antidepresivos.

Los ISRS bloquean la reabsorción (recaptación) de serotonina en las neuronas, permitiendo que haya más serotonina disponible para ser utilizada durante la comunicación neuronal y son clasificados como «selectivos» ya que afectan principalmente a la serotonina y no a otros neurotransmisores.

Ahora bien, dado que los científicos aun no comprenden exactamente cómo es que este aumento en los niveles de serotonina tiene un efecto antidepresivo, es difícil anticipar cómo los ISRS podrían interactuar con la psilocibina.

Según la experiencia de los casos estudiados por la Dra. Erica Zelfand, los usuarios de antidepresivos de ISRS de larga data requieren una dosis de psilocibina un 30-50% más alta para lograr un efecto similar.

Pero todavía se desconoce cuáles son los efectos terapéuticos de la psilocibina en las personas que toman un antidepresivo ISRS.

Algunos de los ISRS más conocidos incluyen:

  • Citalopram (Celexa, Cipramil)
  • Escitalopram (Lexapro, Cipralex)
  • Fluoxetina (Prozac, Sarafem)
  • Fluvoxamina (Luvox, Faverin)
  • Paroxetina (Paxil, Seroxat)
  • Sertralina (Zoloft, Lustral)

Psilocibina y antidepresivos IRSN

Los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN por sus siglas en inglés) son una clase de antidepresivos que funcionan bloqueando la recaptación (reabsorción) de los neurotransmisores serotonina y norepinefrina en el cerebro.

Además de la depresión son algunas veces utilizados para tratar otras afecciones, como los trastornos de ansiedad y el dolor crónico.

Al igual que los ISRS, su mecanismo de acción exacto de los IRSN aún se desconoce en gran medida, pero debido a que trabajan de formas similares se espera igualmente una superposición de efectos por consumo de psilocibina.

Algunos IRSN más conocidos incluyen:

  • Desvenlafaxina (Pristiq, Khedezla)
  • Duloxetina (Cymbalta)
  • Levomilnaciprán (Fetzima)
  • Milnaciprán (Ixel, Savella)
  • Venlafaxina (Effexor XR)

Psilocibina y antidepresivos IMAO

Los inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO) son una clase de antidepresivos que suelen ser utilizados en el tratamiento de los trastornos de ansiedad.

Los IMAO bloquean la monoaminooxidasa, una enzima que descompone el excedente de tiramina en el cuerpo, un aminoácido que ayuda a regular la presión arterial, lo que como consecuencia ayuda a aliviar la depresión.

Dado que los IMAO también afectan los niveles de serotonina en el cerebro se esperaría que la combinación de los dos se superponga y tenga efectos no deseados desconocidos.

Los medicamentos IMAO comunes incluyen:

  • Bifemelano (Alnert, Celeport)
  • Caroxazona (Surodil, Timostenil)
  • Isocarboxazida (Marplan)
  • Metralindol (Inkazan)
  • Moclobemida (Aurorix, Manerix)
  • Fenelzina (Nardil)
  • Pirlindol (Pirazidol)
  • Selegilina (Eldepryl, Zelapar, Emsam)
  • Tranilcipromina (Parnate)
  • Toloxatona (Humoryl)

Psilocobina y antidepresivos TCA/TeCA?

Los antidepresivos tricíclicos (TCA) y los antidepresivos tetracíclicos (TeCA) se encuentran dentro de los primeros antidepresivos desarrollados.

Los TCA y TeCA funcionan de manera similar a los SNRI, al incrementar los niveles de serotonina y norepinefrina en el cerebro.

Sin embargo, también activan una amplia gama de receptores adicionales y también bloquean algunos canales iónicos, lo que contribuye a su gama peligrosamente diversa de efectos secundarios .

Dado que los TCA y TeCA tienen un efecto menos sofisticados en la fisiología y se sabe que pueden llegar a causar muertes por sus efectos en el corazón, la recomendación absoluta es no mezclarlos con psilocibina.

La experiencia psicodélica es intensa y no es aconsejable combinar ninguna sustancia que afecte el corazón o la fisiología con psilocibina.

Algunos de los TCA y TeCA más conocidos son:

  • Amineptina (Survector, Maneon)
  • Amitriptilina (Elavil, Endep)
  • Amitriptilinóxido (Amioxid, Ambivalon, Equilibrin)
  • Amoxapina (Asendin)
  • Clomipramina (Anafranil)
  • Desipramina (norpramina, pertofrane)
  • Dibencepina (Noveril, Victoril)
  • Dimetacrina (Istonil)
  • Dosulepina (Prothiaden)
  • Doxepina (Adapin, Sinequan)
  • Imipramina (Tofranil)
  • Lofepramina (Lomont, Gamanil)
  • Maprotilina (Ludiomil)
  • Melitraceno (Dixeran, Melixeran, Trausabun)
  • Mianserina (Tolvon)
  • Mirtazapina (Remeron)
  • Nitroxazepina (Sintamil)
  • Nortriptilina (Pamelor, Aventyl)
  • Noxiptilina (Agedal, Elronon, Nogedal)
  • Opipramol (Insidón)
  • Pipofezina (Azafen/Azaphen)
  • Protriptilina (Vivactil)
  • Setiptilina (Tecipul)
  • Tianeptina (Stablon, Coaxil)
  • Trimipramina (Surmontil)

Psilocibina y antidepresivos NRI/NDRI

Los inhibidores de la recaptación de norepinefrina (NRI) y los inhibidores de la recaptación de norepinefrina-dopamina (NDRI) son sustancias utilizadas en el tratamiento de la depresión y los trastornos de ansiedad que actúan aumentando los niveles de norepinefrina (o norepinefrina y dopamina, en el caso de los NDRI) disponibles en el cerebro.

Se desconoce aún si la psilocibina y los NRI/NDRI interactúan, pero hasta donde sabemos, la psilocibina no afecta significativamente los sistemas de neurotransmisores norepinefrinérgicos o dopaminérgicos.

Sin embargo, para estar seguro, no se recomienda combinar psilocibina con antidepresivos IRSN.

Algunos NRI y NDRI comunes incluyen:

  • Atomoxetina (Strattera)
  • Bupropión (Wellbutrin)
  • Metilfenidato (Ritalin, Concerta)
  • Reboxetina (Edronax)
  • Teniloxazina (Lucelan, Metatone)
  • Viloxazina (Vivalan)

Psilocibina y antidepresivos SMS/SARI

Los moduladores y estimuladores de serotonina (SMS) y los antagonistas e inhibidores de la recaptación de serotonina (SARI) son dos clases de antidepresivos similares a los ISRS, pero además de aumentar los niveles de serotonina en el cerebro, también activan (o desactivan) una cantidad adicional de serotonina.

Como tales, estos medicamentos tienen efectos más complejos sobre el sistema serotoninérgico que no han sido comprendidos en su totalidad.

Dado que estas sustancias afectarán el sistema de serotonina de una manera potencialmente menos predecible que los ISRS, no recomendamos combinarlos con psilocibina.

Algunos de los medicamentos SMS/SARI más comunes incluyen:

  • Trazodona (Desyrel)
  • Vilazodona (Viibryd)
  • Vortioxetina (Trintellix)

Psilocobina y litio

El litio es un metal alcalino utilizado para tratar trastornos mentales como la depresión y el trastorno bipolar que en su forma de medicamento convierte en una sal llamada litio carbonato, que se toma por vía oral.

Su consumo puede ayudar a aumentar los niveles de serotonina y noradrenalina, ayudando a equilibrar los sistemas químicos en el cerebro.

Sin embargo, el litio puede desarrollar significativos efectos secundarios e interactuar con otros medicamentos, por lo que es importante hablar con un médico antes de comenzar a tomarlo, ya que puede causar sobredosis si se toma en dosis muy altas.

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