¿Alguna vez has cosechado una variedad de cannabis que era simplemente tan buena, que deseaste volver a cultivarla de nuevo para obtener el mismo resultado?

Y entonces lo que ocurre es que en la siguiente cosecha, con las mismas semillas compradas al mismo proveedor, te sorprendes al descubrir que la nueva cosecha es un poco o incluso bastante diferente a la anterior, en tamaño, color, aromas y sabores. ¿Te han vendido algo distinto? ¿Te has equivocado de semillas? ¿Cuál es la razón?

Genotipos y fenotipos del cannabis

Hay dos factores principales que influyen en la forma en que crece y se desarrolla una planta de cannabis, la genética y el medio ambiente.

La composición genética o genotipo le da a la planta la capacidad de expresar una diversa gama de posibilidades de crecimiento, pero luego es el medio ambiente específico en que la planta se desarrolla, ya sea en interiores o exteriores, lo que permite que un tipo particular de características se exprese.

El fenotipo entonces es la expresión física del genotipo, lo cual significa que es el entorno quien los extrae de la propia genética de la planta.

La palabra griega ‘pheno’ significa ‘mostrar’, entonces, fenotipo es una mera descripción que explica esas variaciones o ‘tipos’.

El medio ambiente, por lo tanto, puede encaminar varias de las características principales de la marihuana, incluyendo el color, la forma, el olor y la producción de resina.

Fenotipos para describir variedades de cannabis

Las plantas y los animales se han desarrollado por el mismo principio básico de la evolución, a partir de un código genético llamado ADN o genotipo.

El ADN contiene la información genética esencial que controlará el crecimiento y la apariencia posterior de la planta de cannabis, pero no es un conjunto rígido e inamovible de instrucciones que la planta obedece a toda costa.

Puedes pensar en el genotipo como el marco sobre el que se definen una gama de posibilidades diferentes, las cuales serán expresadas o no dependiendo del entorno de cultivo.

Es por esto que no todas las plantas de cannabis con el mismo genotipo se ven iguales y del mismo modo, no todas las plantas de cannabis que comparten la misma apariencia externa tienen el mismo genotipo.

La ecuación del fenotipo

Tomemos un ejemplo, una semilla de Blueberry puede llegar a convertirse en una planta que producirá hermosos tonos azules en los cogollos y hojas de tu jardín exterior.

Pero la misma semilla, al ser cultivada en interior con temperaturas más altas, nunca llegará a expresar esa apariencia.

La forma en que la semilla de Blueberry crece, el ambiente que se le proporciona y las interacciones entre la planta y el ambiente son los factores que determinan el fenotipo, las características que expresa al crecer.

Aunque el genotipo de Blueberry posee la información genética para producir colores azules y púrpuras en los cogollos, es el ambiente, específicamente la temperatura en ese ambiente, lo que permite la expresión de esa coloración.

Una buena manera de pensar en el fenotipo del cannabis y cómo se produce es con la siguiente ecuación:

Fenotipo = genotipo + entorno + interacción genotipo / medio ambiente

Por lo tanto, las versiones verdes y azules de Blueberry son fenotipos diferentes de la misma variedad.

Influencias ambientales

Algunos fenotipos podrían ser el resultado de múltiples influencias ambientales, desempeñando un papel importante en la determinación de la calidad general de la planta, la producción de resina, el aroma, los colores y el tamaño.

Podrías disponer de la genética para obtener una variedad de muy alto rendimiento, pero si la planta no se cultiva en condiciones ambientales específicas, nunca alcanzará su pleno potencial.

Incluso pequeñas diferencias en la selección/uso de nutrientes tendrán un efecto en el crecimiento de la planta y en el resultado final.

Factores ambientales

Incluso los productores de cannabis con salas de cultivo multimillonarias luchan por mantener un entorno idéntico de un cultivo a otro, de un año a otro.

Las temperaturas a menudo varían de un cultivo a otro debido a las estaciones. La humedad es otro factor sutil que afecta al entorno de cultivo.

Las condiciones de iluminación de los cuartos de cultivo a menudo también fluctúan, las bombillas HPS comienzan a mostrar una reducción mensurable de la producción después de cada cultivo.

Incluso ligeras variaciones en la intensidad de la luz a nivel de la cubierta afectan a las características genéticas que expresan las plantas.

Los cultivadores que utilizan almacenes llenos de clones notarán diferencias en el rendimiento y el contenido de cannabinoides, ya que sus condiciones ambientales varían de un cultivo a otro.

Las comunidades de cultivadores suelen compartir clones de plantas madre especiales. Normalmente estas plantas, a pesar de tener una genética idéntica, crecerán de forma diferente en el suelo, coco o hidroponía.

Incluso la apariencia final de los clones de cannabis está guiada por las condiciones ambientales que experimentan.

Si las plantas están atrofiadas por condiciones no optimizadas (falta de espacio de la raíz, ambientes extremos, mala nutrición, etc.) esto no debe confundirse con una variación del fenotipo del cannabis.

Cómo elegir las mejores semillas de cannabis

El simple hecho de mirar una semilla de cannabis no te dirá nada sobre los resultados que podrías llegar a obtener de ellas.

En cambio, es necesario considerar la competencia y el historial de la compañía de semillas de cannabis que suministra esas semillas.

Un buen banco de semillas de cannabis tendrá tras él una década o dos de experiencia seria en el cultivo; también sabrá cómo criar variedades de cannabis que producirán un conjunto reducido de plantas ampliamente similares a partir de la misma fuente genética.

Por supuesto que verás diferencias de una planta a otra, ese es siempre el caso cuando se cultiva a partir de semillas.

Pero una variedad bien criada mostrará una rango de diferencias de menor amplitud que una variedad de semillas inestables hechas con técnicas de cultivo deficientes.

¿Qué es un quimiotipo?

Un término relativamente nuevo en la comunidad del cannabis es quimiotipo, desarrollado a partir del cultivo selectivo de variedades que son ricas en determinados cannabinoides, como el THC o el CBD.

Aún así, algunas algunas semillas podían producir un resultado rico en CBD, otras un resultado rico en THC y el resto podía estar en algún punto intermedio con una ratio 1:1 de THC y CBD.

Uno de los desafíos del futuro entonces es estabilizar los cannabinoides al quimiotipo deseado, desarrollando semillas de cannabis que produzcan plantas ricas en otros cannabinoides como el CBD-V, el CBG y otros.

 

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