Si eres un buen conocedor del cannabis, probablemente sabrás que Bob Marley es el ícono de los OG, un símbolo para los consumidores de marihuana y el mayor promotor de la religión rastafari en todo el mundo.

Con esto en cuenta, puedes estar casi seguro de que Marley disponía la mejor hierba de la ciudad, la cual lamentablemente se perdió en algún momento entre los 70′ y 80′ en medio de la represión estadounidense contra el cannabis.

Afortunadamente para nosotros, un científico jamaiquino talentoso en la horticultura está tratando de volver a cultivar la cepa para que todos los puedan a alcanzar los niveles máximos de Marley.

Conocida como “Supreme Ganja”, el cultivo local solía crecer de forma natural en suelo jamaicano antes de que los humanos decidieran quemarlo todo para hacerla desaparecer.

“En los años 50, 60 y 70, Jamaica era conocida por una variedad local de marihuana que definitivamente le dio a Jamaica esa reputación internacional”, dijo el Dr. Machel Emanuel, el científico que busca reencontrar la cepa perdida, armado con un doctorado en biología y una especialidad en horticultura y adaptación de plantas.

Con el tiempo, esta cepa fácilmente identificable fue reemplazada por híbridos fáciles de ocultar u otras cepas con niveles más altos de THC, pero ahora, el Dr. Emanuel se encuentra cultivándola entre mangos y lichis mediante un proceso natural en su jardín botánico, que forma parte del Departamento de Biología de la Universidad de las Indias Occidentales en Kingston.

Este dominicano de 35 años ha estado cultivando marihuana desde 2001 y se mudó a Jamaica en 2008 para poder concentrarse en sus estudios superiores.

Si bien le encanta disfrutar de una sesión privada de fumar cannabis, prefiere vaporizar o ingerir marihuana a través de la aromaterapia.

Pero su viaje para conseguir algo de “Supreme Ganja” no ha sido fácil, por un lado, las semillas de esta la variedad local están esparcida por las cuatro esquinas del Caribe, entonces, para poder hacerlo bien, el Dr. Emanuel viajó a Guadalupe, Trinidad y Dominique en busca de rastas que aun cultivan estas antiguas cepas, llegando incluso a caminar seis horas para encontrar a uno de ellos que había estado viviendo aislado en una montaña durante los últimos 40 años.

La planta está adaptada a su entorno y con características de crecimiento únicas basadas en su flor, olor, sabor, incluso en la euforia que provoca a quienes la consumen.

Si bien la misión de recuperar esta cepa de marihuana fue inspirada más en el amor al cannabis que por la idea de desarrollar un negocio, el Dr. Emanuel ya ha desarrollado toda una estrategia de marketing.

Parte de esta estrategia implica el resaltar que se trata de una cepa antigua y “pura” que era la preferida de Bob Marley, en un intento de atraer clientes en países y regiones como Canadá y algunos estados norteamericanos en donde se ha legalizado su uso.

“Hay un valor añadido de nostalgia que podría agregarse en función de las aplicaciones de marketing. La reputación de Jamaica se creo básicamente a partir de estas plantas”.

De hecho, incluso quiere establecer una etiqueta de indicador geográfico protegido para esta planta.

Esto implica el mantener los créditos de propiedad intelectual adecuados y mantenerse fiel a las raíces rastafari sobre garantizar un comercio justo y equitativo para los productores de países en desarrollo.

“Los consumidor están dispuestos a patrocinar productos basados en la moral, la ética y un protocolo de cultivo, orgánico o vegano”, dice, destacando las “connotaciones naturales” de su producto.

“Podría haber una ventaja económica al cultivar estas plantas aquí”, dice. “Son más resistentes y crecen más fácilmente”.

¿Qué tipo de créditos habría para la universidad y para los agricultores que han conservado esas semillas? Aún no está claro, pero su convicción si, “no se puede comprar felicidad, pero se puede comprar hierba”.

 

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