Por Gregory Frye

El impulso de la legalización del cannabis alrededor del mundo, tanto medicinal como recreativo, significa que actualmente muchas más personas están consumiendo marihuana en diferentes formatos y con diferentes objetivos.

Sin embargo, a medida que el mundo aprende a adoptarla, necesariamente se deben abordar las principales lagunas de conocimiento que se han desarrollado en torno al cannabis.

Incluso las personas que han disfrutado del cannabis durante años son propensas a cometer algunos de estos errores con frecuencia.

Así que no importa tu postura o tu experiencia con respecto al cannabis, siempre es bueno repasar algunos puntos importantes que todos harían bien en aprender.

1. Desconocer la verdadera historia

¿Sabes cómo empezó todo el estigma acerca de cannabis? ¿Cuándo y por qué comenzó su prohibición? ¿Cómo fue que la marihuana se convirtió en una sustancia considerada dentro de las mas peligrosas en casi todo del mundo?

Si ya conoces la historia y has podido desentrañar sus orígenes racistas, las ambiciones políticas y económicas que la hicieron posible, la ignorancia y la sed de poder de los principales involucrados que llevaron a establecer la prohibición del cannabis durante casi 100 años, seguramente lo habrás entendido por lo que es, uno de los mayores y mas dañinos fraudes de la historia moderna.

La trágica historia de la llamada guerra contra las drogas, que va desde Harry Anslinger, Richard Nixon, la Comisión Shafer hasta Ronald Reagan y otros cientos de políticos en todo el mundo, se trata de una historia que todos deberíamos conocer porque no queremos que se repita nunca más.

Harry J. Anslinger
Harry J. Anslinger

Y si crees que no vale la pena aprender la historia sobre cómo fue que la marihuana se convirtió en una sustancia ilegal, esto es sólo un ejemplo.

En 2019, el FBI arrestó a 545.602 personas en contextos relacionados al cannabis. Ese mismo año los detenidos por robos violentos fueron 495.871 personas.

Por lo tanto, no puedes autodenominarte un amante o incluso un hater del cannabis a menos que conozcas la verdadera historia y sus implicaciones.

2. Ignorar la ciencia básica del cannabis

Desafortunadamente, los datos científicos siguen sin convencer a los políticos y con el cannabis, tenemos más ciencia de lo que la mayoría de la gente cree.

Es cierto que la investigación ha estado restringida durante varias décadas, principalmente en Estados Unidos, sin embargo, este no ha sido el caso en otros países.

Israel, en particular, ha sido un fuerte punto focal en la investigación del cannabis desde que el Dr. Raphael Mechoulam comenzó su trabajo en la década de 1960.

Para darte una mejor idea de cuánta investigación sobre el cannabis se encuentra disponible, puedes visitar PubMed.gov, que es el repositorio de todas las investigaciones recopiladas por el gobierno de EE. UU. y buscar el término «cannabis».

Al día de hoy, 28 de octubre de 2021, encontrarás 26.751 resultados para cannabis.

Por el contrario, si busca «metilfenidato», que es un estimulante popular para el TDAH (más conocido como Ritalin) recetado a niños y adultos, encontrarás 9.520 resultados. Escribe «tamiflu» y obtendrás 4.830 resultados.

Entonces, ante tal cantidad de investigación científica ¿Por qué tantas restricciones y barreras? ¿Por qué tanto miedo y estigma incluso entre los más educados de la sociedad?

A los estudiantes de medicina misteriosamente no se les enseña el sistema endocannabinoide en las universidades, a pesar de que es el encargado de muchos de los procesos más importantes del cuerpo humano.

Mientras tanto, los políticos y burócratas siguen practicando la medicina sin una licencia cada vez que toman la legislación sobre el cannabis en sus propias manos no capacitadas.

Como dijo una vez el Dr. Sunil Aggarwal, si el cannabis fuese descubierto hoy en día, sería aclamado como uno de los mayores descubrimientos de la medicina.

3. Exceder la ventana de dosificación terapéutica

Incluso el consumidor de cannabis más experimentado no está ajeno a exagerar. Pero exceder la dosis terapéutica es algo que habitualmente ocurre entre los recién iniciados al cannabis, especialmente con los comestibles.

La «palida» (greening out), como suelen llamarla, referida a aquellos síntomas como nauseas y sudoración fría que a veces se presentan después de consumir demasiado cannabis, puede ser extremadamente incómoda.

Pero no importa el contexto, lo que hay que tener en cuenta con la dosificación de cannabis es simple, se trata de una sustancia bifásica, lo que significa que si consumes demasiado, obtendrás el efecto opuesto al deseado.

Por ejemplo, si tomas cannabis para las náuseas, un poco podría ayudar, sin embargo, una dosis mayor podría empeorarlas.

O tal vez fumes algo de marihuana para concentrarte en un desafío creativo, por lo que dependiendo del trabajo, una dosis demasiado grande podría terminar siendo una gran distracción.

No hay nada de malo en exceder tu ventana de dosis terapéutica, sin embargo, cuando lo hacemos con regularidad, los efectos secundarios del cannabis pueden volverse más pronunciados, a medida que los beneficios disminuyen gradualmente.

Entonces, en lugar de equilibrio e inspiración, es posible que experimentes letargo, paranoia y desmotivación.

4. Consumir cannabis de mala calidad

Pesticidas, mohos, hongos, bacterias, suciedad, heces, cabello y partes de insectos, son sólo algunos de los principales contaminantes que podrías encontrar en una muestra de cannabis.

Esta es una de las razones por las que pruebas de laboratorio accesibles y de calidad son tan importantes.

Moho
Moho

Muchas veces, es obvio, ya que cuando obtienes una muestra de cannabis de baja calidad, se producirá un malestar persistente en los pulmones y la garganta.

Y es posible que algunas de estas situaciones antes mencionadas incluso sean observables a simple vista.

La conclusión siempre debe ser: en caso de duda, deséchalo.

Lamentablemente algunas otras veces no es tan obvio, o la desesperación y el contexto nos obligan a dejar estas preocupaciones en segundo plano.

Como una madre que se dirige desesperadamente al mercado ilícito en busca de aceite de cannabis para su hijo enfermo y luego descubre que el aceite contenía un 50% de alcohol isopropílico.

Imagínate a un ex soldado con trastorno de estrés postraumático fumando un porro con pesticidas todas las noches para poder dormir.

O la abuela de alguien envenenándose con cannabis infestado de bacterias cuando todo lo que querían era tratar el dolor de su artritis.

5. Olvidar las ventajas del cáñamo

Sí, las regulaciones fueron y siguen siendo un desastre en muchos lugares ¿Qué pasa con todas las demás aplicaciones del cáñamo?

En Francia, se está trabajando con plantas de cáñamo para crear un biocombustible que sea utilizado en el transporte publico.

¿Ya conoces los sorprendentes beneficios de la tela de cáñamo? ¿Qué tal si la proteína de cáñamo se convirtiera en la estrella de rock de los superalimentos?

Esto apenas roza la superficie de lo que podríamos hacer con el cáñamo si estuviéramos más enfocados en sus aplicaciones y creando conciencia sobre ellas. La demanda se dispararía.

6. Enfocarse sólo en los niveles de THC

El cannabis trae aparejado muchos conceptos erróneos, incluso entre personas que se consideran defensores o entusiastas. La fijación en los niveles de THC es un buen ejemplo.

Mucha gente piensa que cuanto más alto es el nivel de THC, mejor es la variedad de cannabis. Pero esto no es necesariamente el caso. El cannabis incluso es mucho más que THC frente a CBD.

Además de los otros 100 cannabinoides que se han identificado hasta hoy en las plantas de cannabis, también debes considerar los perfiles de terpenos, especialmente relevantes cuando se trata de cannabis inhalado.

Los terpenos son compuestos orgánicos aromáticos que ayudan a modular y crear sinergia sobre el efecto general que producirá el consumir de de marihuana.

A esto se le conoce como «efecto séquito» y en general es el resultado de la interacción de todos los compuestos de la planta, los cuales trabajan juntos en el desarrollo de la experiencia general.

Algunos perfiles de terpenos provocarán somnolencia, otros te imbuirán de una sensación de energía creativa. Por su parte, también es posible que algunos terpenos te vuelvan un poco ansioso o paranoico.

7. Pensar que el cannabis medicinal lo cura todo

El cannabis es indiscutiblemente el mayor recurso de medicina vegetal conocido y ampliamente disponible para los humanos y esto no debe negarse ni restringirse.

Sin embargo, cada vez que alguien usa la palabra «cura» cuando habla de cannabis medicinal o incluso cualquier otro medicamento, está siendo imprudente.

Cannabis medicinal
Cannabis medicinal

La razón por la que el cannabis puede ser de ayuda con tantos problemas de salud diferentes se debe a la forma en que interactúa con el sistema endocannabinoide (ECS).

El ECS es ni más ni menos que el responsable de mantener el equilibrio (homeostasis) de casi todos los procesos metabólicos del cuerpo, para lo cual, nuestro organismo genera sus propios cannabinoides (endocannabinoides):

  • Respuesta inmune
  • Apetito
  • Digestión
  • Sensibilidad al dolor
  • Inflamación
  • Neurotransmisión
  • Emoción
  • Presión intraocular
  • Ciclos de sueño
  • Recuperación óseo

Naturalmente, cuando algo sale mal en el cuerpo, tiene mucho sentido apuntar primero hacia el ECS y los fitocannabinoides del cannabis son una de las mejores alternativas, ya que se acoplan perfectamente. Pero no son una cura mágica.

Hay personas que han utilizado cannabis como apoyo para combatir el cáncer hasta su remisión y otras que lo usaron para mejorar su calidad de vida durante sus últimos días de vida con la enfermedad.

Aunque el cáncer es un ejemplo extremo, tampoco es necesariamente infrecuente, por lo que es importante no promocionar el cannabis como una panacea.

8. Pensar que la regulación es sólo un problema de los políticos

La regulación del cannabis ha avanzado mucho durante los últimos años y todavía queda mucho trabajo por hacer.

¿Por qué los gobiernos son tan lentos en adoptar nuevas políticas sobre el cannabis? Incluso en lugares que ya se ha legalizado, todavía queda mucho trabajo por implementarlo adecuadamente.

La verdad es que la responsabilidad final recae en nosotros mismos, trabajando para difundir contenido desestigmatizado sobre el cannabis, normalizando las conversaciones sobre marihuana, aprendiendo sobre sus riesgos y beneficios para sacarlo de las sombras y fortalecer los cambios culturales necesarios que impulsarán su progreso definitivo.

9. Ver el cannabis como una «fiebre verde»

No hay nada de malo en trabajar en una industria en crecimiento y ganar dinero en ella. Pero el cannabis no es una industria fácil, todavía requiere hay mucho desgaste y se necesitará de tiempo para lograr el éxito.

Sin embargo, cuando la gente mira el cannabis solo por el dinero que podría obtener, la incompetencia, la corrupción y la codicia pueden causar graves problemas en una industria que todavía está tratando de encontrar sus pies en un enredo de sobrerregulación a nivel mundial.

Artículos Patrocinados
 

Comentar el Artículo